Fritule (buñuelos)

Fritule (buñuelos)

A pesar de que en Croacia se les relaciona con las regiones de Kvarner, Istria y Dalmacia, en los últimos años las fritule han empezado a dominar la parte continental del país, así que las pueden saborear en casi todas las esquinas, especialmente en Zagreb durante la cada vez más popular Feria del Adviento.

 

Las llaman también uštipci (buñuelos), pršurate, frite o prikle, y tradicionalmente se preparaban en los tiempos de ayuno, para la Nochebuena y en los días cuando no se come carne. Hoy las comemos con varias salsas dulces de chocolate, caramelo o frutos del bosque, pero originalmente se sirven espolvoreadas con azúcar impalpable o azúcar común mientras todavía están calientes.

 

Blandas y aireadas, las fritule se preparan friéndolas en aceite abundante que les otorga un color dorado y una corteza crocante. Estos buñuelos redondos son más pequeños que las clásicas rosquillas del carnaval y también son un postre común en esa época. Dado que son un postre típico de toda la costa adriática, incluidas las islas, las recetas difieren de localidad en localidad y de región en región.

 

Dado que se fríen en abundante aceite, a la masa se le añade una dosis de aguardiente o ron que ayuda a que los buñuelos no absorban demasiado aceite durante la fritura y sigan siendo un liviano bocado dulce. Dependiendo del lugar, a la masa se le añaden también pasas de uva, nueces, piñones, cáscara rallada de naranja, yogurt, vainilla, limón licor de cereza, un poco de sal o canela para una aroma especial. Para que las fritule queden bonitas, redondas e iguales, hay que preparar una masa más espesa de panqueques, de textura uniforme y sin grumos de harina. Luego la masa se ponía en una bolso en la mano izquierda y se hacía pasar entre el pulgar y el índice, mientras que con una cuchara en la mano derecha se separaba la cantidad necesaria de la masa y se colocaba en el aceite caliente. Hoy en día para eso existen bolsas especiales para cremas pasteleras, o la masa se separa con una cuchara engrasada o húmeda y directamente se echa al aceite caliente.

 

En la fritura es importante no echar demasiadas fritule a la olla para que se frían de manera pareja, y luego de sacarlas del aceite, hay que escurrirlas en papel de cocina para que absorba toda la grasa que sobra.

 

Estos buñuelos de masa dulce que tienen el tamaño de un bocado son un dulce de invierno preferido, así que las frescas y perfumadas fritule desaparecen en un pis-pas.