Kroštule

Kroštule

En febrero, cuando por las ciudades de Istria y Dalmacia pasan los alegres desfiles de carnaval, en cada esquina hay un olor a los dulces del carnaval- fritule y kroštule. Conocidos en toda la costa bajo diferentes nombres, tal y como krostule, frustule,hrostule y krustavice (que viene del latín crustulum, que significa pastel o dulce), kroštule son unos dulces dorados que desaparecen igual de rápido de lo que se preparan. Además de la época del carnaval, cuando dominan en las calles llenas de los locales disfrazados y alegres, son la parte indispensable de cada festejo en familia en estas regiones de Croacia.

 

Crujientes y crocantes, kroštule son un dulce sabroso que las laboriosas cocineras preparan de unos ingredientes sencillos siempre presentes en sus cocinas, y la receta para estos rápidos bocados se transmite de generación en generación. Se considera que provienen de la época antigua, y luego se expandieron por Europa, por lo cual las formas de su preparación varían de región en región, de familia en familia, pero de ellos disfrutan los amantes de los dulces de todas las edades.

 

La masa sencilla hecha de huevos, harina, azúcar, cáscara de limón o naranja rallada y manteca se estira en una capa fina y luego se corta en tiras. Antes de freírlas, las kroštule se forman según uno quiera, sea en un nudo, en tiras o flores y luego se fríen en aceite caliente.

 

El secreto de su sabor yace en una copita del perfumado licor de cerezas ( maraschino) casero, licor de limón o brandy agregado a la masa, y el toque final les da el azúcar impalpable. El alcohol se agrega no solo por aroma sino que para que durante la fritura las kroštule absorban la menor cantidad de aceite posible y sigan siendo un bocado liviano, pero saciante.

 

Esta especialidad de la cocina tradicional con su perfume, su textura y su sabor le devolverá al pasado y alegrará a sus invitados y familiares. Son perfectas para disfrutar con café o té a la mañana, pero también con una copa de espumante al atardecer.