Pescado a la parrilla con acelga

Pescado a la parrilla con acelga

El pescado a la parrilla servido con acelga y patata hervida es una comida sencilla que sin excepción relacionamos con nuestra costa e islas, las vacaciones, la alegre compañía que toma el vino casero en las numerosas tabernas y con la verdadera comida mediterránea.

 

El pescado se coloca sobre la reja de la parrilla y se prepara a fuego abierto para obtener el aroma a humo. Para gradele lo mejor es el pescado blanco como la dorada, la lubina, el dentón o la mojarra, y también o el pescado azul tal y como la sardina o el atún.

 

Es necesario limpiar, lavar y secar el pescado, y en vez del corte clásico para sacar las entrañas, el pescado a la parrilla se limpia a través de las branquias para que quede entero. Antes de asarlo el pescado no se sala, pero se puede untar con una combinación de aceite de oliva, zumo de limón, vinagre, alcaparras, vino blanco seco, salvia, romero, cebolla, ajo y condimentos parecidos. Después de una o dos horas de dejarlos reposar en ese escabeche, hay que secar el pescado antes de ponerlo sobre la reja, es decir la parrilla. El pescado mismo se puede rellenar adicionalmente con condimentos como el romero fresco, el tomillo, la cebolla cortada o el ajo y las cáscaras de naranja o limón para que quede jugoso por dentro y para que chupe los sabores y los olores de los mencionados condimentos. Las diferentes e interesantes combinaciones de los rellenos hacían posible a los pescadores la creación de varios aromas de pescados sencillos, y el fuego abierto le da a un leve sabor a ahumado.

 

Hace falta aceitar la reja de la parrilla antes y calentarla un poco, luego colocar el pescado y después poner todo junto sobre el fuego. El mejor fuego se crea con carbón de leña y al asar el pescado más sensible la brasa se cubre con cenizas para que no esté demasiado fuerte.

 

Cuando el pescado está listo, se sala y se pimienta según deseo y se le añade una mezcla de aceite de oliva, ajo y perejil picados. Esta forma de preparar el pescado no es exigente y el resultado es una comida sabrosa y sana que deleitará a todos amantes de la comida del mar.

 

El pescado preparado de esta manera a menudo de sirve con acelga y patata, una guarnición popular a muchas comidas dálmatas. La patata cortada en pedazos más grandes se hierve alrededor de diez minutos a fuego moderado, y luego se le añade la acelga cortada. Cuando la verdura se ablanda, se escurre y se condimenta con sal, aceite y ajo y luego se vuelve a la olla y se calienta por unos minutos más a fuego lento.

 

El pescado y la acelga juntos crean un harmonía de sabores y dan un encanto especial a los días de verano en nuestra costa.