Palagruža – el paraíso en mar abierto que encantó hasta a Diómedes

Palagruža – el paraíso en mar abierto que encantó hasta a Diómedes

El archipiélago croata más alejado

A la mayoría de los navegantes les gusta fantasear y navegar por las extensiones marinas abiertas donde impera un silencio y una tranquilidad absolutos. Las islas croatas de mar abierto ofrecen justamente ese zen náutico. Lejos de la civilización como unos superhéroes desafían la fuerza de la naturaleza. Y justamente son tan preciosas, tan lejanas y tan irresistibles.

 

Una de esas solitarias obras cumbres marinas croatas es el archipiélago de alta mar de Palagruža compuesto por una decena de islas e islotes en el medio del mar Adriático. As 68 millas náuticas al sur de Split se extiende el archipiélago croata más alejado que se encuentra más cerca de la costa italiana que la croata. Este conjunto de las islas está compuesto por la isla principal de Vela Palagruža con un faro, junto con Mala Palagruža, Kamik, Tarmuntona, Pupak, Kunj, Baba y Gaće. Hay que tener cuidado al rodear esta última porque tiene unos bajíos y arrecifes peligrosos. A tres millas náuticas al sudeste se encuentra el punto terrestre más meridional de Croacia, el islote Galijula, en cuyo alrededor se han medido las más grandes olas de tormento en el Adriático de hasta nueve metros de altura.


A diferencia de la isla de Jabuka, este archipiélago desde el antaño era un punto de navegación importante por su ubicación. A pesar de que la naturaleza aquí no es nada hospitalaria, la gente vivía en Vela Palagruža hace 9000 años, y algunos hallazgos arqueológicos han demostrado que el héroe griego Diómedes fue enterrado en este archipiélago solitario. Diómedes era el rey de Argos y héroe de la guerra de Troya, en la que por casualidad hirió a Afrodita, diosa del amor. Llegó navegando al Adriático por casualidad, perseguido por su venganza y su furia. Ahí lo reconocieron como deidad, y en su honor se construyó un santuario. Hoy Vela Palagruža atrae a los navegantes con su maravillosa naturaleza y una verdadera paz. Se recomienda esperar el pronóstico favorable en los meses de verano y salir de excursión de un día hacia este archipiélago que, según los escritos, un Miércoles de Cenizas del 9 de marzo de 1177 también visitó el papa Alejandro Tercero que ahí encontró refugio de una tormenta y pasó tiempo con los pescadores de Komiža. Los barcos estarán bastante seguros en dos lugares: Veli žal del lado sur y Stara vlaka del lado noroeste. Al bajar a la tierra firme le emocionará el más antiguo faro de Croacia construido en 1875 que como una madre amorosa cuida y dirige los barcos al pasar. Ahí durante todo el año viven dos fareros por turnos, y también se ofrece alojamiento a los que quieren hacer turismo robinsoniano.

Durante la caminata rumbo esta imponente construcción tendrá la sensación como si recién hubiera entrado en otro mundo paralelo. Casi podrá sentir las historias de los griegos, romanos, benedictinos y pescadores de Komiža que disfrutaban en este pedacito de naturaleza intacta. Si el tiempo se lo permite, tómese un baño en Južno zlato, una de las playas más bonitas de Croacia, y mire a su alrededor. El color del mar y la sensación de la inmensa, casi eterna extensión le quitará el aliento.

En la posición geográfica de 42°23' N y 16°15' E se encuentra el paraíso marino croata en mar abierto.